Un día, un enorme incendio comenzó a devorar la selva. Todos los animales quedaron pasmados, sintiéndose impotentes ante el tamaño del incendio, viendo cómo iba acabando con la selva. Todos menos un pequeño colibrí que dijo “voy a hacer algo con ese incendio” Entonces vuela hasta el arroyo más cercano, toma una gota de agua en su pico y sale volando para echarla al incendio. Y así, iba y venía del arroyo al incendio llevando una gota de agua en cada viaje, lo más rápido que podía.
Los demás animales, que eran mucho más grandes, como el elefante que con su enorme trompa podía llevar muchísima agua, le dijeron “¿qué piensas que puedas hacer? ¡Eres muy chiquito, el incendio es muy grande y tus alas muy pequeñitas y tu pico es muy chiquito y sólo puedes llevar una gota de agua! Y así, mientras el colibrí iba y venía echando una gota de agua cada vez, los otros animales intentaban desanimarlo hasta que se volteó hacia ellos y sin perder nada de tiempo les dijo “Estoy haciendo lo mejor que puedo hacer”.
Se dice que "Si queremos cambiar al mundo , tenemos que empezar por cambiarnos a nosotros mismos. Pues nadie es tan pequeno que carezca de significancia para lograr grandes cambios a nuestro al rededor".

No hay comentarios.:
Publicar un comentario