Si fuera más guapa y un poco más lista
Si fuera especial, si fuera de revista
Tendría el valor de cruzar el vagón
Y preguntarte quién eres.
Te sientas en frente y ni te imaginas
Que llevo por ti mi falta más bonita.
Y al verte lanzar un bostezo al cristal
Se inundan mis pupilas.
De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro me hago pequeñita
Y me pongo a temblar
Y así pasan los días, de lunes a viernes
Como las golondrinas del poema de Bécquer
De estación a estación enfrente tú y yo
Va y viene el silencio.
De pronto me miras, te miro y suspiras
Yo cierro los ojos, tú apartas la vista
Apenas respiro, me hago pequeñita
Y me pongo a temblar.
Y entonces ocurre, despiertan mis labios
Pronuncian tu nombre tartamudeando.
Supongo que piensas que chica más tonta
Y me quiero morir.
Pero el tiempo se para y te acercas diciendo
Yo no te conozco y ya te echaba de menos.
Cada mañana rechazo el directo
Y elijo este tren.
Y ya estamos llegando, mi vida ha cambiado
Un día especial este once de marzo.
Me tomas la mano, llegamos a un túnel
Que apaga la luz.
Te encuentro la cara, gracias a mis manos.
Me vuelvo valiente y te beso en los labios.
Dices que me quieres y yo te regalo
El último soplo de mi corazón.
viernes, 11 de marzo de 2016
lunes, 7 de marzo de 2016
EL VALOR DE LA MUJER
- ¿Qué tipo de hombre estás buscando?
Ella se queda un momento callada, y luego le preguntó:
- ¿En verdad quieres saber?
- Sí, respondió él.
Ella empezó a decir:
- Siendo mujer de esta época, estoy en una posición de pedirle a un hombre lo que yo no podría hacer sola.
Tengo un trabajo y pago todas mis facturas.
Me encargo de mi casa sin la ayuda de un hombre, porque soy económicamente independiente y responsable de mi administración financiera.
Mi rol ya no es el de ama de casa dependiente de un hombre.
Más bien, yo estoy en la posición de preguntarle a cualquier hombre,
¿qué es lo que puedes aportar en mi vida?
El hombre se le quedó viendo. Claramente pensó que ella se estaba refiriendo al dinero.
Ella sabiendo lo que él estaba pensando, dijo:
- No me estoy refiriendo al dinero. Yo necesito algo más.
Necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida.
Él cruzó los brazos, se recargó sobre la silla y mirándola le pidió que le explicara ese detalle.
Ella dijo:
Yo busco a alguien que luche por la perfección mental, porque necesito con quién conversar, no necesito a alguien mentalmente simple.
Un hombre que luche por la perfección financiera, porque, aunque no necesito ayuda económica, preciso de alguien con quien coordinar los dineros que entren en nuestras vidas.
Yo busco un hombre que luche por su individualidad, que tenga la libertad para salir a volar y regresar responsablemente a su nido, porque
enriqueciéndose a sí mismo tendrá algo maravilloso que regalarme cada día.
Un hombre suficientemente sensible para que comprenda los momentos que yo paso en la vida como mujer, pero suficientemente fuerte
para darme ánimos y no dejarme caer.
Estoy buscando a alguien a quien yo pueda respetar, partiendo del respeto que él mismo se gane con el trato, el amor y la admiración que me dé.
La mujer debe ser compañera del hombre, ni menos ni más... Para que juntos forjen una vida en donde la convivencia los lleve a la felicidad.
Cuando ella terminó de hablar lo vio a los ojos, él se veía muy confundido y con interrogantes.
- Estás pidiendo mucho, le dijo él.
Ella le contestó: "Yo valgo mucho"
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